En la conferencia inaugural de Google I/O 2018 , el encuentro anual para desarrolladores de la compañía, Google adelantó varios de los cambios que sumará Android P, la próxima versión de su sistema operativo para dispositivos móviles.

La principal es que permitirá prescindir de los tres botones clásicos de navegación con figuras geométricas en la base de la pantalla (atrás, inicio, aplicaciones recientes) y ofrecerá una interacción basada en gestos: del borde de la pantalla hacia el centro para salir de una aplicación o ver el menú de software disponible, y deslizando el dedo por la base de la pantalla para pasar de una aplicación a otra. El botón de “atrás” seguirá estando, pero cuando sea necesario. Incluso es posible seleccionar texto e interactuar con él en la vista “minimizada” de una aplicación.

Si resulta conocido es porque lo es: el teléfono Palm Pre (2009) fue pionero en usar gestos para navegar el sistema operativo sin depender de un botón frontal, algo que también implementó más tarde Nokia en el N9 (2011), BlackBerry con su plataforma BB10 (2013 a 2015) y, el año pasado, Apple con el iPhone X.

Esta nueva forma de interacción es compatible con los muchos modelos de smartphones con Android que hace años dejaron de usar un botón físico frontal, por lo que su adopción no debe esperar a nuevos equipos. Sí a que los fabricantes hagan la actualización correspondiente de los modelos antiguos, claro, algo para lo que no tienen la mejor reputación. Android Oreo facilita esta actualización al separar la parte del sistema operativo que controla el hardware con la que interactúa con el usuario ( lo que se conoce como Project Treble), pero no todos los fabricantes lo implementaron igual.

Aprender del teléfono y sobre el teléfono

La otra novedad que Google contó sobre Android P es que incorpora una herramienta para saber cómo usamos el teléfono, y ponerle límites a nuestra adicción digital. O intentar hacerlo, al menos: permitirá saber cuánto tiempo usamos tal aplicación, e incluso ponerle un límite. Como los controles parentales, pero con mayor detalle.

Android P también mejora la gestión de notificaciones y da soporte nativo a las pantallas con una muesca en el borde superior, al estilo del Essential, el iPhone X, Huawei P20 y otros. Y cambia los controles de volumen (que ahora una barra vertical para facilitar el manejo con el pulgar), además de poner el teléfono en un modo “no molestar” cuando se pone boca abajo en una mesa, entre otras cosas.

Y renueva la promesa anual de ser más eficiente en el uso de la batería, ahora con un sistema que, en teoría, aprenderá de nuestros hábitos para optimizar el uso de energía. También intentará predecir qué haremos luego (qué acción dentro del sistema operativo viene después de, por ejemplo, hacer una captura de pantalla o seleccionar y copiar texto; u ofrecer cierta aplicación de música al conectar los auriculares (algo que algunos fabricantes ya habían implementado por su cuenta). Incluso mostrará acciones específicas de una aplicación al hacer una búsqueda (un botón de “ir allí con Google Maps” si buscamos una dirección postal con Google).

Esta edición de Android todavía no tiene nombre oficial; lo recibirá más cerca de nuestra primavera, cuando esté lista la versión final.

Por: Ricardo Sametband

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