Ariel Vera, el ciego que en enero pasado apuñalo al abogado Ernesto Zárate cambió de defensor por segunda vez desde que está preso y mañana a las 8 declarará otra vez ante el juez Sebastián Cadelago en lo que será una ampliación de su declaración indagatoria. Al parecer, fortalecerá la hipótesis de que se defendió con el agregado de que existió el riesgo de un ataque sexual.

El pedido de declaración lo formuló su nuevo defensor, el penalista Héctor Zabala Agüero. Cuando fue detenido Vera fue asistido por el abogado –también no vidente-, Fabricio Luna. Luego fue representado por la dupla Santiago Calderón – Federico Putelli, quienes solicitaron el cambio de carátula del expediente y presentaron un hábeas corpus ante el juez para que mejore las condiciones de detención de Vera.

El ciego había manifestado que era objeto de múltiples ataques en el pabellón en el que había sido alojado en el Servicio Penitenciario: los presos le pegaban, lo insultaban, le ponían jabón en la leche y le cerraban el agua cuando se estaba bañando dijo en una audiencia ante el juez. Ahora Vera está en otro sector del penal casi sin compañeros de encierro.

La indagatoria de mañana puede ser importante para el futuro del ciego ya que la estrategia es anular la calificación de homicidio en grado de tentativa y sostener la de la legítima defensa, algo que hasta ahora nadie pudo imponer en el expediente.