La investigación por el brutal asesinato de Norma Carleti, de 61 años, la reconocida empresaria mendocina hallada ayer en medio de un charco de sangre y con 52 puñaladas en su casa de Tunuyán, ya tiene un detenido: un ex convicto que tiene el sistema de pulsera electrónica.

Los investigadores que trabajan en el caso llegaron hasta el sospechoso debido a que al momento en que se perpetró el homicidio, se activó la alarma de la pulsera magnética de un reo con prisión domiciliaria con dirección en la zona.

El presunto homicida vive cerca de la propiedad de la víctima y este no es un dato menor para los agentes.

En tanto, se manejan diversas hipótesis: una sostiene que los agresores recibieron dinero para matar a la mujer y, otra, que se trató de un asalto con fines de robo que no llegó a concretarse por la resistencia que ofreció la víctima.

Fue una noche movida para la Policía en el tranquilo departamento de Tunuyán. Alrededor de las 00.30, dos novedades se recibieron casi en paralelo: una mujer había sido atacada a puñaladas y un malviviente había escapado de la prisión domiciliaria.

La lupa se colocó sobre el hecho que tenía en vilo la vida de una conocida vecina del lugar, se trataba de la empresaria de familia frutiortícola Norma Carleti.

Tras recibir el aviso al 911 de vecinos que indicaban que sujetos habían ingresado a su casa de calle Almirante Brown, efectivos se dirigieron hasta el lugar y se encontraron con una terrible escena. La mujer estaba cubierta en sangre, con múltiples heridas de arma blanca, pero aún contaba con signos vitales.

Minutos después, una ambulancia del Servicio Coordinado de Emergencias (SEC) arribó al lugar para llevar a la víctima hasta el Hospital Scaravelli. Sin embargo, no resistió y perdió la vida antes de llegar al centro de salud.

A partir del deceso de Carleti se inició una ardua investigación para dar con los autores. Vecinos indicaron que los agresores se movilizaban en un Fiat 600 blanco, que fue encontrado totalmente calcinado horas después en las inmediaciones.

Durante los primeros minutos de la pesquisa, los investigadores comenzaron a unir cabos e investigaron la alerta que habían recibido sobre un convicto que había violado el régimen de la prisión domiciliaria justo al horario que se produjo el hecho de sangre.

Así fue que sospecharon que podría estar conectado con el crimen de Carleti. Posteriormente, alrededor del mediodía, el sujeto, que se encuentra condenado por robo agravado y purgando la pena en su casa, fue aprehendido por personal policial.

Además, se realizaron diversos allanamientos con el objetivo de reunir más elementos que puedan comprobar la participación del sospechoso en el hecho. Los sabuesos también son optimistas y esperan que el detenido aporte datos clave sobre el hecho cuando declare.

En cuanto al móvil del hecho, no hay mayores certezas. En el lugar habían elementos de valor y dinero en efectivo que no fueron sustraídos, lo que llamó la atención. Mientras que, pese a que el lugar contaba con varias cámaras de seguridad, las mismas fueron destruidas por los maleantes.

Carleti era una mujer conocida en el Valle de Uco. Su familia estaba relacionada a la actividad frutiortícola, entre otros emprendimientos, y se encontraba en plena etapa de divorcio.

El crimen generó un fuerte impacto social en la comuna y el fiscal del caso, Adrián Frick, analizaba todas las pruebas incorporadas para intentar encaminar la instrucción.

(FUENTE: EL SOL)