El equipo de Vivo usa una tecnología que esconde el sensor detrás de la pantalla; sólo se ve cuando se necesita registrar una huella; esto libera espacio al frente y no obliga a poner el sensor en la parte trasera;

La firma china Vivo (uno de los cinco mayores fabricantes de smartphones del mundo) cumplió con lo esperado y presentó el primer teléfono en tener un sensor de huellas digitales escondido durante la feria CES 2018 . Está ubicado detrás de la pantalla frontal, y el usuario apoya la yema del dedo en el mismo vidrio que luego mostrará todo tipo de imágenes. Si no se lo necesita, no se lo ve. La única indicación la da la pantalla, que muestra (con una imagen) dónde apoyar el dedo.

Esto le permite a la compañía ofrecer un sensor frontal sin tener que resignar espacio ni tener que ubicarlo en el dorso, junto a la cámara (el lugar preferido por la mayoría de los fabricantes). Tampoco tiene que hacerle una muesca al vidrio (frontal o trasero) para permitir el acceso al sensor.

El sistema de Vivo usa tecnología de Synaptics, y es un poco más lento que un sensor biométrico normal: tarda 0,7 segundos en analizar la huella digital y desbloquear la pantalla, frente a los 0,2 segundos que le toma a un sensor normal. Synaptics, que anunció la tecnología a fin de año, dice que esto mejorará en las próximas versiones. A diferencia de la solución de Qualcomm, que usa ultrasonido para detectar la huella digital a través del vidrio de la pantalla, la tecnología del Synaptics es óptica: usa la misma pantalla del teléfono para iluminar el dedo, y un sensor analiza la imagen que le llega por el espacio que dejan los pixeles en un panel OLED.

La compañía dice que en breve comenzará a ofrecer un teléfono con esta tecnología.

Así lo probaba Michael Fisher en la CES 2018 (en inglés)

Fuente: La Nación.

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