El organismo determinó que “no se condicen” los ingresos declarados por la expresidenta y su familia con sus gastos anuales.

La AFIP confirmó que hay “inconsistencias” en el patrimonio de Cristina Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia. El organismo le presentó un informe al juez federal Claudio Bonadio, que investiga la causa Los Sauces, en el que indica “no se condicen” los ingresos declarados por los Kirchner con sus gastos anuales, en relación “al dinero ingresado y el que declaran que consumieron en un año”.

El organismo liderado por Alberto Abad inició una determinación de oficio para determinar si en estos años Cristina y sus hijos “no cumplieron con los compromisos fiscales o si lo hicieron por números incorrectos”. Entre los bienes que están bajo la mira se encuentran los hoteles y todo el dinero que manejaron, de acuerdo al informe al que accedió Clarín. Todo sucede a poco de las elecciones legislativas, en las que Cristina busca una banca en Senado -que le otorga fueros ante un eventual pedido de arresto- mientras avanzan las causas en su contra.

“Las declaraciones juradas reflejan varias inconsistencias entre el dinero que los Kirchner declaran que les ingresan y el que consignan como consumo anual, éste último es muy superior al ingreso declarado”, es una de las principales conclusiones del organismo recaudador sobre las declaraciones juradas de ganancias Cristina y sus hijos, revisadas por orden de Bonadio.

La expresidenta y sus hijos corrigieron sus declaraciones juradas de ganancias. Los consumos declarados del ejercicio 2016 eran “muy por encima de sus posibilidades económicas”, indicó la AFIP, ya que “representan un incremento de 40 veces en relación al período anterior”. El organismo determinó en su informe que a pesar de las correcciones en las declaraciones juradas no hay relación entre “los fondos declarados como ingresos para sustentar los gastos que figuraron en las declaraciones juradas”.

A partir del informa la Justicia determinó que las declaraciones son “desprolijas y desordenadas” y que podría haber omisiones fiscales. En consecuencia la AFIP realiza una determinación de oficio para verificar si “durante estos años se pagaron de menos o no se pagaron compromisos fiscales”. Está bajo la mira el movimiento de dinero de los hoteles de los Kirchner, porque es una de las principales fuentes de ingreso de la familia.

La candidata a senadora de Unidad Ciudadana declaró inicialmente consumos por $ 74 millones aunque luego redujo drásticamente esta cifra a $ 3.191.091,19. De acuerdo a la versión de su contador, fue porque en la primera cifra se habían consignado los fondos que le donó a sus hijos.

Su hijo Máximo había declarado un gasto anual por más de $ 20 millones, al igual que su hermana Florencia. Las cifras representan un consumo diario de$ 54.794, lo que se traduce en un aumento de 40 veces de los gastos de ambos en relación al período correspondiente 2015. La principal sospecha de la Justicia es que “no hubo crecimiento del grupo familiar, ni se registraron viajes al exterior, ni se experimentó crecimiento en los consumos”. Fuente y foto: Todo Noticias.