Brayan Orozco se presentó ayer ante el juez penal Sebastián Cadelago y relató cómo lo golpearon a patadas y en el piso cuando lo detuvieron luego de intentar robar una mochila de la sede de una mutual, en pleno microcentro puntano.

Orozco, de 20 años, está alojado en el Servicio Penitenciario procesado por hurto calificado.  El juez le negó la excarcelación porque consideró que existe riesgo procesal, ya que el joven tiene causas pendientes en Villa Mercedes.

“Cuando me detuvieron, me tuvieron en el piso y me preguntaban si andaba con otro y me golpeaban. Yo les decía que andaba solo”, declaró. Las patadas se las descargaban dos policías “uno petiso, morocho; el otro también era morocho pero alto, los dos de pelo negro. Ellos mismos fueron los que me llevaron a la comisaría y ahí les dije que orinaba sangre porque me habían pegado en un riñón pero no me creían”.

Los golpes continuaron en la comisaría primera, dijo, por parte de los mismos uniformados.

Al tercer día –relató Orozco-, habló con un jefe policial y le mostró que orinaba sangre y ahí lo trasladaron al Hospital San Luis, donde el 4 de junio le extirparon un riñón.

La breve declaración de Orozco finalizó con un pedido de cambio de abogado: como perdió contacto con su primer defensor, Guillermo Levingston, pidió que sea asistido por un defensor oficial.

El juez Cadelago ordenó revocar la designación del penalista como defensor. También pidió la intervención de la Fiscalía para que se expida sobre las posibles medidas que solicitará en la investigación por el hecho.

Fuente: SanLuis24.

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