Villa Mercedes: por golpear a un paciente echaron a un oculista

 

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Un jubilado denunció que fue golpeado por el oftalmólogo que lo había operado hace un mes y que además le había cobrado por esa práctica en el Policlínico Regional. Cuando el paciente fue a reclamarle los novecientos pesos que le había pedido para supuestos gastos por insumos quirúrgicos, el médico lo insultó y golpeó en el rostro.
Enterado del cobro no autorizado y posterior golpiza, el director del Hospital, Carlos De Carlini, se reunió con el director de Recursos Humanos y el jefe administrativo y resolvieron la rescisión del contrato. “Comunicamos la decisión a la doctora Morales de Asuntos Legales del Ministerio de Salud y después dimos parte a toda el área”, afirmó De Carlini.
La historia inició cuando hace poco más de un mes, Gerónimo Tello, fue hasta el hospital para solicitar un turno con un oftalmólogo que le recetara sus lentes. Ese fue el comienzo de una historia que podría ser de ficción, pero que le tocó padecer a este jubilado mercedino.
“Yo fui al hospital para hacerme los anteojos, pedí un turno y me dieron con el doctor Oscar Granda. Me atendió y me dijo que en realidad la solución era operar mi ojo derecho por cataratas. Yo confié en él, y a pesar de que nunca había pensado en operarme, accedí y acepté para mejorar mi vista”, recuerda Gerónimo. Así inició un raid que involucró el pedido de dinero por parte del profesional, en dos oportunidades, y la golpiza final.

Una vez acordada la operación, siguieron sucesivas consultas hasta que un día el doctor Granda le informó que debía abonar una suma de dinero por los gastos de insumos que iba a implicar la operación. “El doctor me pidió primero seiscientos pesos, yo no dudé de su pedido porque siempre hablaba de honradez y además pensé que me iba a operar los dos ojos”. Luego, en otra consulta, el profesional le advirtió que, por la inflación, el costo de materiales quirúrgicos había sufrido una modificación, y que debería abonar novecientos pesos.
“Yo le entregué quinientos pesos primero, luego otros doscientos, y el día que me iba a operar le entregué los últimos doscientos pesos. Esa última vez estaba presente otra mujer del hospital, una chica delgada, rubia, jovencita, que me dijo que había trabajado en el hospital de Córdoba y que también estuvo presente en la operación”, recordó Ortíz. El paciente reconoció que nunca pensó que se tratase de una situación fuera de lo normal ya que el oftalmólogo siempre se mostró muy frontal y habló de buenas prácticas.
Ese pensamiento cambiaría en Tello el pasado lunes cuando recibió una llamada del doctor. “Granda me llamó y me pidió que lo ayudara, que estaban surgiendo denuncias en su contra, y que si me llamaban para consultar no dijera que me operó, sino que solamente me recetó anteojos”, relata Tello.
En ese momento el jubilado advirtió una situación extraña y se dirigió al hospital para poner en conocimiento del director que su operación no había sido exitosa, y que le habían cobrado por ello. De acuerdo al denunciante, mientras esperaba, se encontró con el oftalmólogo, lo saludó cordialmente y el doctor le hizo unos estudios en un consultorio, advirtiéndole que debía operarse el otro ojo y que por eso no veía bien. Fuente y foto: El Diario de la República.