Liberaron a un acusado de robar y golpear a un jubilado

Liberaron a un acusado de robar y golpear a un jubilado

Fue por falta de pruebas en su contra.

Pese a haberse caído y desmayado a causa de los golpes, Ramón Ángel Peralta no tenía dudas. El ladrón que lo atacó era, según él, Mario Raúl Benítez, a quien le alquila un departamento detrás de su casa, en el barrio Villa Celestina de Villa Mercedes. Pero, la jueza Mirta Ucelay entendió que ese testimonio no era suficiente para probar que el hombre efectivamente había sido quien asaltó al anciano. Por eso, después de casi una semana de encierro, le dictó la falta de mérito y Benítez recuperó la libertad.

El hombre de 35 años estaba imputado por robo. Cuando la jueza de instrucción Penal 3 lo indagó, Benítez dijo, de antemano, que la noche del lunes 26, cuando atacaron al jubilado, él ni siquiera estaba en el domicilio. Contó que ese día, alrededor de las 19:30, salió del departamento que le alquila al denunciante en Italia 2083.

Estuvo con su pareja y tres amigos en un bar de calle Guayaquil y ex ruta 7. Comieron y tomaron cerveza. Según dijo, no podían irse porque no paraba de llover. Como a las once y cuarto de la noche el hijo de su esposa lo llamó porque se había cortado la luz y le preguntó a qué hora volvería al domicilio. Una hora y media después el joven lo llamó otra vez. Era para decirle que afuera estaba la Policía, porque “parecía que le habían robado a don Peralta”, relató.

Contó que cuando llegó se topó con un joven que no conocía, pero que después supo era hijo de la víctima. Dijo que le preguntó qué había pasado y el otro chico le respondió que “habían asaltado a don Peralta, que le habían pegado y lo habían cortado”. Luego se despidió del muchacho con un apretón de manos y se fue a dormir. Al día siguiente se cruzó con Vilma, la hija del damnificado. “Me dijo que su papá le había dicho que mi familia y yo le teníamos que entregar el 15 de diciembre el departamento y que no dejáramos entrar a nadie”, aseguró.

Cuando el jubilado de 77 años rectificó su denuncia ante la jueza relato que el día en cuestión, cerca de las 22, había ido a comprar cigarrillos y una cerveza. Luego volvió y cenó. Cuando terminó de comer se cortó la luz de su casa y la del inquilino.

Narró que cuando miró para el lado del patio apareció una persona, que le pidió una vela. Estaba oscuro y no pudo advertirla con claridad, pero, por la voz, lo reconoció como Benítez.

“Le dio la vela y hubo un reclamo de su parte, porque estaba metiendo mucha gente en el lugar”, recordó Ucelay en su resolución, de acuerdo a lo denunciado por el jubilado. Después de decirle eso, Ramón fue golpeado.

Para justificar la falta de mérito, la magistrado remarcó que hasta esta etapa de la investigación “solo se cuenta con los dichos del denunciante en sede policial, sin que hayan sido corroborados en la Justicia, como así en la tarea investigativa del personal policial no estaría comprobado el faltante aludido”.

Subraya que “a través de las manifestaciones de los testigos se colige que el inquilino, Benítez, no se habría encontrado en el lugar”.

Surge, entonces, a su manera de ver, “un manto de dudas atento a las declaraciones del denunciante, que no vio bien al delincuente porque estaba oscuro”.

Fuente: El Diario de la República.

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