Kerry McKinnon se sorprendió al encontrar a un bebé koala acurrucado sobre su perra, Asha. Es probable que mientras Asha estaba durmiendo, el pequeño marsupial, que había sido abandonado por su madre, estuviera buscando un lugar cálido para descansar.

McKinnon cree que Asha salvó la vida del koala al mantenerlo abrigado, ya que las temperaturas en Strathdownie en esta época del año llegan a menos 5 ℃ y es probable que el koala no hubiese sobrevivido por sí solo. Desde ese momento se volvieron inseparables…

El koala fue atendido por un veterinario y ahora está bajo observación en un refugio para koalas, antes de ser liberado a la naturaleza.


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Fuente: Planeta Curioso.