La defensa de los Chiotti pedirá una inspección ocular

La defensa de los Chiotti pedirá una inspección ocular

Será en el límite entre el campo de los acusados y el del denunciante. Insisten en que no hay pruebas.

La defensa de José Alberto Chiotti, de su hijo del mismo nombre y de un empleado suyo, Pablo Escudero, le pedirá a la jueza que los investiga por el cuantioso robo de hacienda al ganadero Julio César Vergés una medida que, a su entender, pude resultar de gran valor. Es una inspección ocular en el límite de “La Rinconada”, la propiedad de Vergés, y “El Paraíso”, el establecimiento a donde los Chiotti, a través de sus peones, habrían trasladado el ganado sustraído. En el caso también están procesados y detenidos otros dos trabajadores rurales y un transportista.

“Desde el campo de Vergés y hasta el brete para cargar de ‘El Paraíso’ hay unos siete u ocho kilómetros de monte –refirió ayer Jorge Sosa, que defiende a los Chiotti y a Escudero–. Queremos que establezcan de modo específico si se puede efectivamente arrear de a seis animales en esa distancia, en un terreno de ese tipo, y cómo sería”.

Según la Policía, sí es posible. Para Sosa, no. Dijo que la propiedad no tiene picadas cortafuego, caminos que podrían servir para movilizar hacienda. “Son siete mil hectáreas, es decir, setenta mil manzanas. Pido la inspección también a los efectos de constatar cómo hace Vergés para cuidar, para controlar mil animales con dos empleados en un campo de monte”, afirmó.

El letrado, que trabaja en el caso junto al ex ministro del Superior Tribunal de Justicia Omar Uría, adelantó, además, que de acuerdo con lo que surja de esa medida, es posible que luego le solicite a la jueza Virginia Palacios una reconstrucción del hecho.

El miércoles, en una jornada de audiencias que se extendió hasta la tarde, declararon el subcomisario Cergio Agüero y el inspector Federico Vílchez, instructor y secretario, respectivamente, del sumario policial. Y la defensa aprovechó esa oportunidad para interrogarlos acerca de algunos aspectos de la investigación que, a su criterio, no están del todo claros. Sosa consideró ayer que los efectivos dejaron más dudas que certezas.

La Policía aún no finaliza los allanamientos en distintas propiedades rurales, algunas de propiedad de los Chiotti y otras que ellos arriendan para la cría de la hacienda. Pero Sosa hizo algunos cuestionamientos sobre la tarea de los efectivos en algunos lugares.

“En ‘El Paraíso’ –es de Chiotti, y está ubicado en Villa General Roca– secuestraron una vaca, con la marca de Vergés, y fue reconocida por un hijo del denunciante. Eso ya fue suficientemente aclarado, ya que antes de que realizaran los allanamientos (en agosto de este año), un empleado de Chiotti hizo una exposición por la presencia de este vacuno extraño, tal cual marca el Código Rural. Y con la declaración de los policías quedó establecido que ellos tenían conocimiento de que el empleado había hecho la denuncia”.

“Entonces, la pregunta es qué tiene de sospechoso –continuó Sosa–. El propio Vergés dijo que es común que se pasen animales de un campo a otro. E inclusive él manifestó que en alguna oportunidad se cruzaron animales de Chiotti a su propiedad. Y Chiotti hasta ofreció pagarle el pastaje por esos días que estuvieron en su campo. Está demostrado que es muy fácil que los animales se pasen, por la rotura de alambres por las peleas de los toros. De sospechoso, no tiene nada”.

Pero además, según Sosa, por la altísima calidad de los animales que cría Chiotti, “sería absurdo que le sustraiga un animal que no es ni novillo ni de pedigrí. Es una simple vaca, de muchos años”.

Por otro lado, dijo el abogado, “quedó demostrado que el esquinero por el que, según Vergés, sustrajeron los vacunos, ya en el mes de abril estaba roto. Llama la atención el hecho de que no lo haya arreglado, ya que dice que es tan cuidadoso con su campo. Cuatro meses después, cuando hicieron el allanamiento en ‘El Paraíso’, que está pegado a ‘La Rinconada’ de Vergés, el alambrado continuaba roto, atado a mano”.

Sobre las escuchas

Otro de los aspectos que el defensor puso en duda es el valor probatorio de las escuchas telefónicas. A partir del análisis de ellas, la instrucción tuvo indicios, por ejemplo, de que Chiotti usaba una misma guía más de una vez, lo que posibilitaba transportar así más cantidad de vacunos de lo que ese permiso establecía. En esa acción habría intervenido otro de los detenidos, el transportista Luis Pereyra.

“Al momento de ser interrogados, (los policías) no supieron responder satisfactoriamente por qué no hicieron más corte (interceptación) de los transportes en los que habrían usado una misma guía más de una vez. Manifestaron que sólo hicieron un corte. Es decir, después de seis meses de investigación, realizaron una sola interceptación”, dijo.

Según Sosa, en esa única circunstancia, “de los 23 animales que llevaba, 21 iban con guía, y dos no. Esa era la única irregularidad. Y ese par de vacunos iban con papeles, y no eran de Vergés. Esta defensa entiende que eso sólo es una falta administrativa”.

“En cuanto a la presunta evasión de los controles policiales, ha quedado dilucidado, según surge de las mismas escuchas, que lo hacían porque exigían mucha documentación y hasta matafuego. Pero tampoco está probado que hayan esquivado un control”, aclaró.

“Por otro lado, si a través de las escuchas tenían el dato de que Chiotti tenía pactado comprar animales a través de otra persona, donde ésta le pedía una comisión, algo que a ellos les pareció muy sospechoso, no entiendo por qué no lo agarraron (a Chiotti) con las manos en la masa, como se dice. Por qué no hicieron las tareas de vigilancia para ver qué animales compró, si son buenos o no”, se preguntó el abogado.

Dijo que los policías tampoco dieron respuestas que lo hayan conformado, en cuanto a la compra de unos 60 animales que, para los investigadores, son dudosos.  “La persona habla de ‘una cometa’. Para mí, se refiere al pago por ser intermediario”, opinó.

 

Pedirá pericias de ADN

El ochenta por ciento de los vacunos que hay en la provincia son Hereford, es decir, del biotipo de los sustraídos a Vergés, aseveró. “La Policía ha separado en los campos allanados los animales que, a su entender, podrían tener una relación con el hecho investigado. Por ejemplo, en ‘La Petra’, apartaron 122. Los efectivos respondieron que los separaron los veterinarios de la Policía, y que lo hicieron porque responden al biotipo y porque son orejanos, con lo cual están en duda todos los productores de la provincia”, expresó.

“Les pregunté también si saben que el Código Rural establece que las caravanas son un medio de identificación. No sé por qué los clasifican como sospechosos, cuando en realidad están totalmente identificados, tienen una caravana. Algunas son para los animales de producción propia, genética propia, y otras, para los animales de transabilidad, es decir, para los que son comprados, donde figura año de nacimiento y quién es el padre”, refirió. Aseguró que “todos están debidamente asentados” en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Los veterinarios de la Policía han hecho fichas de cada uno de los vacunos que han revisado en los allanamientos. La defensa de los Chiotti y de Escudero ha pedido un informe a Senasa, que utilizará para hacer un cotejo con las tarjetas realizadas por los veterinarios, a los fines de probar que esos animales son de los Chiotti. Adelantó que luego de este paso, pedirá que hagan pericias de ADN.

“Ellos hablan de una escucha en la que nuestro cliente le ordena a un empleado ‘poneles la caravana a los animales que son nuestros’. Y no veo cuál es el problema de que le pongan la caravana a sus vacunos. Los policías no supieron responder cuál es el delito”, dijo.

Y continuó: “Chiotti lo hizo asustado. El propietario únicamente tiene la obligación de marcar y señalar cuando saca animales, para trasladar a otro campo o vender. Si no, pueden estar en su propiedad sin marca ni señal. ¿Por qué estaban orejanos? Porque él quería que así estuvieran, pero sí tenían una caravana. Y Chiotti no marca ni le pone señal a muchos de sus animales justamente para diferenciar los animales propios de los comprados, para ubicarlos más rápidamente”.

La instrucción policial “ha separado, por ejemplo, toros de altísima calidad, que tienen una caravana roja, con todos los datos. Increíblemente, consideran como sospechosos animales de puro pedigrí, de genética propia”, destacó. “Como será de abusiva, de absurda, la sospecha que de un feedlot allanado –es SerBeef, donde Chiotti tiene hacienda a pasto–, que es una empresa respetada, donde los controles son exhaustivos, también han separado 40 animales como sospechosos. Con esto, queda en tela de juicio cualquier ganadero de la provincia que críe raza Hereford ¿por qué antes no investigamos, antes de dar por dudoso?”, cuestionó.

Sosa indicó que en su denuncia, Vergés asentó que la hacienda robada “es de lomo colorado cereza”. “Pero el setenta por ciento de los 122 animales secuestrados tiene una franja, una cresta blanca de entre diez y veinte centímetros de ancho.  No se entiende esto, ya que difiere de lo denunciado por Vergés”, expresó.

Fuente: El Diario de la República.

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