Cotejarán material genético hallado en la escena con muestras que tomarán a algunos sospechados.

Claudia Sosa Molina no se cansa de reiterarlo: mientras el homicidio de su cuñado y amigo Félix Alberto Dip no esté esclarecido, el 4 de cada mes habrá al menos una persona manifestándose para exigir justicia. En cumplimiento de esa promesa, ayer, ella y un grupo de allegados estuvieron antes del mediodía en la puerta de tribunales, para expresar que a ocho meses del crimen cometido en la peluquería de la víctima, a poco más de dos cuadras del Poder Judicial, en pleno centro puntano, aún no está identificado ni aprehendido el autor.

A diferencia de las oportunidades anteriores, los amigos y allegados a Félix no marcharon. Esta vez, directamente se concentraron frente al Poder Judicial. Luego, Claudia subió al primer piso, para pedir hablar con el juez Marcos Flores Leyes, quien hace un par de semanas quedó al frente del Juzgado Penal 1, en carácter de interino, ya que el juez que estaba como titular, Sebastián Cadelago Filippi, juró como integrante de la Cámara del Crimen 1 de Villa Mercedes.

Flores Leyes ya tiene algún conocimiento del caso, porque en la fecha en la que ocurrió el hecho subrogaba a Cadelago Filippi, y tomó las primeras medidas. Ayer, el magistrado recibió a Claudia. No así a la prensa.

Hay sospechas de quién puede ser el agresor. La familia y los investigadores conservan la esperanza de que el ADN del homicida haya quedado en la escena y en algunos elementos hallados en ella, y que éste pueda ser cotejado con muestras que tomarán a personas que compartieron con Dip las horas previas a su muerte, o que sospechan que estuvieron con él en la peluquería. Si la comparación arroja resultado negativo, caería la línea investigativa más firme que hay hasta el momento.

“Tenemos un asesino suelto”

“Hay que esperar, estamos en una larga espera –dijo Claudia, en referencia a las pericias de ADN–. El juez me explicó que hay que pedir autorizaciones, porque son pruebas que tienen un costo, y que son procesos lentos. Es un tema complejo. Calculamos que en diciembre puede haber alguna novedad”.

Aseguró que el magistrado le dijo que el homicidio “no quedará en la nada”. Y que, en caso de que las pericias de ADN no confirmen las sospechas que hay, “barajarán otras posibilidades” investigativas. “Tenemos un asesino suelto. Ya mató una vez y no sabemos si lo puede llegar a repetir”, refirió la pariente.

“Sabemos que tenemos que hallar un ADN masculino que no sea el del propio Dip. Y, a partir de ahí, empezaremos a cotejar con muestras de personas que puedan ser sospechosas, o que tenían cierto vínculo con él, pero que no eran de su grupo vincular más permanente, y obviamente con gente que estuvo. Sabemos que estuvo con conocidos, y tenemos que empezar a descartar. Entonces, probablemente, haremos muchos cotejos”, explicó Cadelago Filippi en una nota que le brindó a El Diario a fines de julio.

La madrugada del 4 de febrero, tras ir a bailar a la disco “La Bohemia”, Dip y un grupo de amigos fueron a su peluquería, en 9 de Julio casi Chacabuco, a un “after”. Luego, los allegados se fueron, e inclusive el propio Dip salió y llevó a un amigo a su casa, en su automóvil.

Pero, por alguna razón, regresó al local. No lo hizo solo: según se ve en filmaciones, llegó acompañado de un joven, que no habría sido parte del grupo que había participado del “after”. Un rato después, ese hombre salió solo, cargando unas bolsas. Es la última persona que estuvo con Félix vivo: todo indica que es el asesino.

Fuente: El Diario de la República.