El Gobierno recibirá casi u$s35.000 millones del blindaje del FMI antes de...

El Gobierno recibirá casi u$s35.000 millones del blindaje del FMI antes de las elecciones presidenciales

La Argentina obtendrá casi el 90% del préstamo por u$s57.100 millones antes de octubre. Llegarán u$s5700 millones la semana próxima. El nuevo acuerdo entrega pistas sobre cuándo bajará la tasa de interés.

El Gobierno de Mauricio Macri recibirá $34.900 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de las elecciones presidenciales previstas para dentro de un año. Así surge del nuevo acuerdo con el país que el directorio del organismo multilateral aprobó este viernes al mediodía en Washington.

El dinero comenzará a llegar la semana próxima y, desde diciembre, se desembolsará en pagos trimestrales, tal como estaba previsto en el primer acuerdo entre el país y el Fondo, oficializado en junio. Sin embargo, fuentes oficiales indicaron que el Tesoro no tiene necesidad de vender divisas para cubrir sus gastos en pesos al menos hasta febrero de 2019.

Sumados los u$s15.000 millones ya prestados, que llegaron el 22 de junio, la Argentina recibiría hasta fines de septiembre u$s49.900 millones, o el 87,4 por ciento de los u$s57.100 millones contemplados en el acuerdo de Stand By remozado.

Según fuentes del Ministerio de Hacienda y del Banco Central, la Argentina recibirá un desembolso de u$s5700 millones la semana próxima. Quedará para mediados o fines de diciembre -la fecha estimada es el 15, pero puede estirarse- otro pago de u$s7600 millones, según la nueva Carta de Intención que firmaron el ministro Nicolás Dujovne y Guido Sandleris con el organismo que dirige Christine Lagarde. Así, se completarían los u$s13.600 millones previstos para lo que queda del año.

Para ello, el Gobierno debería mostrar que está al día con la meta de déficit fiscal, que se encuentra sobrecumplida en 0,6 puntos porcentuales, según el último dato correspondiente a septiembre.

Luego, a mediados de marzo, el país tendrá disponibles otros u$s10.800 millones, el monto más grande desde el primer desembolso del acuerdo. Y quedarán para mediados de junio y mediados de septiembre dos desembolsos de u$s5400 millones cada uno.

A partir de entonces, los pagos del FMI serán más moderados, del orden de los u$s970 millones por trimestre, entre mediados de diciembre de 2019 y junio de 2021. En total, el país recibirá 40.714 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), que equivalen a casi u$s57.100 millones.

Con el nuevo acuerdo, la administración Macri se aseguró el dinero necesario para cubrir la mayor parte de los vencimientos de deuda previstos para 2018 y 2019. “A la próxima administración le quedarán o desembolsos con el FMI pendientes para usar o un nivel de deuda (con privados) mucho más baja”, dijeron fuentes de Hacienda.

Los fondos dejarán de tener carácter precautorio (es decir, la Argentina podía solicitarlos o no) y pasarán a estar disponibles de manera efectiva. “Ya no es posible para la Argentina tratar este acuerdo como precautorio. Por ello, planeamos desembolsar el monto total accesible bajo el programa y solicitamos que todos sus tramos puedan ser utilizados como apoyo presupuestario”, se lee en la Carta de Intención que firmaron Dujovne y Sandleris y que este mediodía aprobó el directorio del FMI.

No venderán divisas
Las fuentes de Hacienda remarcaron que, de todas maneras, el Tesoro no tiene necesidad de utilizar esas divisas al menos hasta febrero de 2019. Por lo tanto, el dinero que llegue durante este año quedaría disponible para saldar vencimientos del año entrante. Con ese colchón, el Gobierno quiere que despejar dudas sobre la capacidad de pago del país para que el mercado cambiario termine de estabilizarse.

Explicaron que, con las últimas colocaciones de Letras del Tesoro en dólares (Letes) y de Letras Capitalizables (Lecap), Hacienda tiene “el equivalente a u$s2000 millones más en la caja de lo que informamos al presentar el Programa Financiero”, hace un mes. A eso, indicaron, habría que sumar al menos otros $40.000 millones provenientes de una nueva licitación de Lecap.

Déficit cero
El nuevo acuerdo entre el Gobierno y el Fondo comprende dos objetivos primordiales: el déficit cero de las cuentas públicas primarias para 2019 y la política monetaria fuertemente restrictiva.

Para lo primero, el Ejecutivo le informó al FMI la decisión de implementar retenciones a las exportaciones -lo que se anunció en septiembre-, de posponer rebajas impositivas y de ampliar el impuesto de Bienes Personales, algo que todavía debe obtener media sanción del Senado. Sin embargo, como estaba acordado con los gobernadores, el acuerdo técnico ya menciona esta suba de tributos. Además, el Gobierno insiste en que efectuará “una contención del gasto de capital” y recortará transferencias a provincias y empresas públicas, algo que ya está contemplado en el proyecto de Presupuesto que cuenta con media sanción.

La inflación
El programa monetario será el eje principal para intentar contener la inflación. “Reconocemos que nuestro enfoque elegido para la política monetaria no ha dado los resultados deseados en la reducción de la inflación”, se lee en la Carta de Intención, fechada el 17 de octubre.

Por eso, el Banco Central abandonó su esquema de metas de inflación y pasó a uno de agregados monetarios, “para garantizar que la base monetaria se mantenga estable hasta junio de 2019, ajustada por estacionalidad en diciembre y junio, y para que no crezca más de 1% por mes a partir de entonces”. Al secar la plaza de pesos, la inflación debería ceder, a costa de una alta tasa de interés.

Con el nuevo esquema de política monetaria, el Banco Central y el Gobierno esperan que la inflación baje más de la mitad en un año, aunque se mantendrían en el orden del 40% anual hasta enero. “Esperamos que la inflación interanual caiga rápidamente”, se lee en la Carta de Intención. “La inflación general debería alcanzar un punto máximo por encima de 40% para enero de 2019 y comenzar a caer rápidamente a poco más de 20% a fines de 2019”. El objetivo (aunque no es un compromiso con el Fondo) es llegar a un dígito de inflación “para fines de 2021”.

¿Cuándo bajarán las tasas?
La carta de intención también da pistas de cuándo las tasas comenzarán a bajar. “Nos comprometemos a mantener las tasas a corto plazo (la tasa Leliq de 7 días) en o por encima de 60 por ciento, al menos hasta que el promedio de las expectativas de inflación reportadas en la encuesta REM (del Banco Central) a un horizonte de 12 meses hayan declinado decisivamente durante dos meses consecutivos”, dice el documento. La tasa de las Leliq, en la actualidad, ronda el 72%.

Según admitieron fuentes del Banco Central, esto modifica el compromiso de la autoridad monetaria de mantener las tasas en un mínimo de 60% al menos hasta diciembre y la baja de tasas podría adelantarse.

“Asumimos el compromiso de que podemos bajar la tasa mínima ni bien veamos una baja por dos meses seguidos en la estimación de la inflación a 12 meses” que efectúan los economistas que participan del REM, indicaron en la autoridad monetaria. Como pista, destacaron que, en la medición de septiembre, la inflación a 12 meses cayó desde agosto. “Eso nos da pie a que, si el REM vuelve a revisar a la baja esa estimación, tendremos espacio para bajar la tasa”, agregaron las fuentes.

Más límites a intervenir en el precio del dólar
El nuevo acuerdo también establece límites muy concretos a la intervención del Tesoro o del Banco Central en el mercado cambiario. “Nos comprometemos a operar un tipo de cambio totalmente flexible donde el nivel del peso será determinado por las fuerzas del mercado, sin intervención del Banco Central”, indica el documento.

La zona de no intervención, aquella entre las bandas de flotación, es de “aproximadamente +-15 por ciento alrededor de $39 (mayorista)”, indicó el Banco Central. Si el dólar se aprecia más allá de lo deseado, la autoridad monetaria tendrá “la opción (pero no un compromiso ex-ante) de comprar divisas de manera transparente”. Y si el peso se deprecia por encima del techo, “el Banco Central también tendrá la opción de ofrecer subastas diarias para proporcionar liquidez al mercado”.

En este nuevo esquema, que ya lleva más de un mes, el Gobierno no podrá operar por intermedio de bancos públicos, como el Nación, para intervenir en el mercado cambiario. “Nos comprometemos a no realizar ventas de divisas a través de bancos estatales. En la actualidad, no tenemos intención de realizar ventas de divisas con los desembolsos del Fondo en lo que resta del año”, se lee en el documento.

Crecimiento en V
Si el plan resulta exitoso, el Gobierno espera que la economía comience a recuperarse en forma de “V” (es decir, de golpe), a partir del segundo trimestre de 2019. Aunque admite que el año entrante terminará en terreno negativo. El PBI se contraería “entre 2 y 3 por ciento en 2018 y entre 0,5 y 2 por ciento en 2019”, estimó el país. “El crecimiento se recuperará a 8,5 por ciento interanual en el cuarto trimestre de 2019”. La recuperación estará “liderada por las exportaciones”. Fuente y foto: TN.

 

 

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